Una estatua dorada de Trump en Florida desata debate por acusaciones de idolatría

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Una estatua dorada de Trump en Florida desata debate por acusaciones de idolatría
Una estatua dorada de Trump en Florida desata debate por acusaciones de idolatría

La inauguración de una escultura de gran tamaño en honor a Donald Trump generó controversia en Estados Unidos, especialmente en redes sociales, donde algunos usuarios la compararon con el “becerro de oro” bíblico. Organizadores y participantes defendieron el acto como un símbolo de reconocimiento y no de adoración.

La reciente inauguración de una estatua dorada del expresidente Donald Trump en la ciudad de Doral, al sur de Florida, provocó un intenso debate público en Estados Unidos, especialmente en redes sociales. La escultura, de más de cuatro metros de altura y ubicada en un club de golf del mandatario, fue presentada en una ceremonia encabezada por el telepredicador Mark Burns, aliado político de Trump.

Burns calificó su participación en el evento como “uno de los mayores honores” de su vida y compartió imágenes del acto en sus redes sociales. Sin embargo, la publicación generó una ola de reacciones divididas. Mientras algunos respaldaron la iniciativa, otros criticaron la instalación de la estatua, comparándola con el becerro de oro descrito en el libro bíblico del Éxodo.

Frente a estas acusaciones, el telepredicador rechazó las interpretaciones de idolatría y defendió el sentido del homenaje. Afirmó que el reconocimiento público no implica adoración y citó pasajes bíblicos para reforzar su postura, señalando que su fe está centrada exclusivamente en Jesucristo. Además, sostuvo que la estatua simboliza valores como la resiliencia, la libertad y el patriotismo.

De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, la obra fue financiada por un grupo de inversores vinculados al mundo de las criptomonedas, quienes aportaron cerca de 300.000 dólares para su construcción. Aunque Trump no estuvo presente en la ceremonia, habría participado de forma remota y posteriormente celebró la iniciativa en su red Truth Social, donde afirmó que el monumento fue impulsado por “patriotas estadounidenses”.

La polémica también generó reflexiones en el ámbito religioso. El periodista y pastor dominicano Tomás Gómez Bueno publicó un mensaje en el que cuestionó la vigencia de la idolatría en la sociedad contemporánea. En su análisis, planteó que la cultura mediática moderna tiende a exaltar figuras públicas hasta convertirlas en referentes casi simbólicos de poder.

La estatua representa a Trump de pie, con el puño derecho en alto, evocando una imagen asociada a un acto de campaña en 2024. Montada sobre un pedestal de aproximadamente dos metros, la figura alcanza una altura total superior a los seis metros, consolidándose como un elemento llamativo que continúa alimentando el debate sobre sus implicancias simbólicas y culturales.

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