La Cámara de los Lores del Reino Unido ratificó el proyecto de ley que despenaliza el aborto realizado fuera de entornos médicos, al rechazar enmiendas que buscaban introducir controles adicionales y límites a esta práctica. La decisión deja sin cambios la norma aprobada previamente por la Cámara de los Comunes y allana su aprobación definitiva.
Entre las propuestas rechazadas se encontraba la eliminación de una cláusula que suprime sanciones penales para abortos realizados más allá del límite legal de 24 semanas cuando se llevan a cabo fuera de centros de salud. La votación se resolvió con 185 votos en contra y 148 a favor, consolidando así el nuevo marco legal.
Los Lores también desestimaron otra enmienda que pretendía exigir al menos una consulta presencial previa antes de acceder a medicación abortiva fuera del ámbito clínico. Esta iniciativa fue rechazada por 191 votos frente a 119, descartando la incorporación de este requisito.
El contexto de esta reforma se remonta a las medidas adoptadas durante la pandemia de 2020, cuando el gobierno británico facilitó temporalmente el acceso a fármacos abortivos mediante envío postal. En 2022, esa modalidad fue convertida en permanente, ampliando el acceso a los llamados abortos domiciliarios.
Aunque el límite legal de 24 semanas seguirá vigente dentro del sistema sanitario, la nueva legislación elimina consecuencias penales para quienes interrumpan el embarazo en el ámbito privado después de ese plazo. En la práctica, esto supone un cambio sustancial en la aplicación de la normativa vigente desde 1967, cuando se legalizó el aborto en el país.
Datos oficiales reflejan un aumento en el número de interrupciones del embarazo. En 2023 se registraron 277.970 abortos en Inglaterra y Gales, lo que equivale a un promedio de 762 diarios.
Diversos sectores han reaccionado a la medida. Organizaciones provida advierten sobre posibles riesgos para la salud de las mujeres y un eventual incremento de abortos en etapas avanzadas del embarazo. También expresan preocupación por la falta de controles y por la posibilidad de que se produzcan prácticas como la selección por sexo.
Con la ratificación en la Cámara Alta, el proyecto queda encaminado a convertirse en ley, en lo que distintos actores consideran una de las reformas más relevantes en la legislación sobre aborto en el Reino Unido en las últimas décadas.
Luz verde definitiva en Reino Unido a la despenalización del aborto domiciliario sin límite penal
La Cámara de los Lores rechazó introducir cambios al proyecto aprobado por los Comunes, que elimina sanciones para abortos realizados fuera del sistema sanitario incluso después de las 24 semanas.