El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, participó el pasado 5 de marzo en una reunión de oración junto a cerca de veinte líderes evangélicos en el Despacho Oval de la Casa Blanca. El encuentro, organizado con la participación de la Oficina de Fe de la Casa Blanca, tuvo amplia repercusión internacional tras la difusión de imágenes del momento en redes sociales.
Entre los participantes estuvieron el pastor Tom Mullins, fundador de Christ Fellowship y cofundador de Place of Hope, el pastor bautista Robert Jeffress, el líder hispano Samuel Rodríguez y el escritor y activista cristiano conservador David Barton, entre otros referentes religiosos.
Las imágenes del encuentro, compartidas por el asistente presidencial Dan Scavino, muestran a los líderes rodeando al mandatario mientras oran por él, algunos con las manos alzadas y otros apoyándolas sobre sus hombros. En las plegarias, los participantes pidieron guía y protección tanto para el presidente como para las fuerzas armadas estadounidenses.
El acto se produjo en un contexto internacional marcado por fuertes tensiones geopolíticas, especialmente tras la continuidad del conflicto en Oriente Medio y los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, una situación que también ha generado divisiones dentro de la opinión pública del país.
El video del encuentro se volvió tendencia global pocas horas después de su publicación. La escena de Trump con los ojos cerrados, rodeado de líderes religiosos intercediendo por él, volvió a abrir el debate sobre el vínculo entre el cristianismo evangélico y el poder político en la actual administración.
En paralelo, el presidente estadounidense tiene previsto recibir este sábado en Miami a cerca de quince líderes políticos latinoamericanos. El encuentro busca reforzar la influencia y el liderazgo de Estados Unidos en América Latina en un momento de creciente competencia geopolítica en la región.
Oración en el Despacho Oval: líderes evangélicos se reúnen con Trump en la Casa Blanca
Un grupo de pastores y referentes evangélicos participó en una reunión de oración junto al presidente de Estados Unidos en la Casa Blanca. El encuentro, difundido en redes sociales, generó repercusión internacional y reavivó el debate sobre la relación entre fe y poder político.