Jamey Carrington pasa la mayor parte de su día en una silla de ruedas eléctrica debido a la atrofia muscular espinal tipo 2 que le fue diagnosticada desde la infancia. Sin embargo, asegura que hace algunos años experimentó una sanidad real, aunque no visible en su cuerpo.
En un video difundido en Instagram, el joven declaró con convicción que Jesús lo sanó. Aclaró que su afirmación no implica una recuperación física, ya que su condición genética continúa afectando sus músculos y limitando su movilidad, sino una transformación profunda en su interior.
La atrofia muscular espinal es una enfermedad degenerativa que debilita progresivamente los músculos y dificulta movimientos básicos. En el caso de Jamey, caminar nunca fue una posibilidad. No obstante, su mensaje se centra en lo que considera un cambio más decisivo que cualquier mejoría corporal.
Según explicó, durante mucho tiempo buscó sentido y propósito sin encontrar respuestas. Aunque asistía a la iglesia, no sentía que hubiera tenido un encuentro genuino con Dios. En la adolescencia enfrentó luchas internas, pensamientos negativos y conductas que, según reconoce, no llenaban el vacío que experimentaba.
El punto de quiebre llegó tras ver un contenido en internet relacionado con la Biblia. A partir de entonces, comenzó un proceso personal de búsqueda espiritual que se extendió por varios años. Durante ese tiempo, afirma haber experimentado una transformación en su manera de pensar y de verse a sí mismo.
En su testimonio, cuestiona la forma en que comúnmente se ora por sanidad, señalando que muchas veces se enfocan únicamente en cambiar circunstancias externas. Para él, la verdadera necesidad estaba en su corazón. Citando el Salmo 147:3, que afirma que Dios sana a los quebrantados de corazón, sostiene que esa fue la experiencia que vivió.
Hoy, Jamey comparte mensajes de fe a través de redes sociales, donde anima a otros a buscar una relación personal con Cristo. Lejos de desear una vida diferente, afirma sentirse agradecido por la suya y por lo que considera una restauración interior que redefinió su identidad.
Su historia ha generado numerosas reacciones, al plantear una visión de la sanidad que trasciende lo físico y pone el énfasis en la transformación espiritual como fuente de esperanza y propósito.
Joven con atrofia muscular afirma haber hallado su verdadera sanidad en Cristo: “Dios cambió mi corazón”
Jamey Carrington, diagnosticado con atrofia muscular espinal tipo 2, comparte en redes sociales que su milagro no fue físico, sino interior. Su testimonio ha impactado a miles al redefinir el concepto de sanidad desde la fe.