La expansión del brote de ébola en África Central mantiene en alerta a las autoridades sanitarias internacionales y a organizaciones humanitarias que trabajan en la región. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que la epidemia ya provocó 220 muertes y acumula más de 900 casos sospechosos en la República Democrática del Congo (RDC), mientras continúan apareciendo contagios en países vecinos como Uganda.
La situación se agrava por la circulación de la cepa Bundibugyo, para la cual todavía no existe una vacuna aprobada. Además, la alta movilidad de la población y los conflictos armados en distintas zonas del país dificultan las tareas de control epidemiológico y seguimiento de contactos.
Frente a este escenario, organizaciones cristianas de ayuda humanitaria reforzaron su presencia en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, consideradas epicentro del brote. Entre ellas se destacan Tearfund y Samaritan’s Purse, que ampliaron sus operativos de prevención, educación sanitaria y asistencia médica.
Tearfund activó campañas comunitarias orientadas a promover medidas de higiene, detección temprana de síntomas y prácticas seguras en entierros, trabajando junto a iglesias locales y líderes comunitarios. La organización advirtió que muchas familias enfrentan graves carencias de agua potable y saneamiento, lo que complica la prevención de contagios.
Además de distribuir información sanitaria en radios locales y visitas casa por casa, la entidad retomó la instalación de puntos de agua, letrinas y espacios de triaje para pacientes sospechosos.
Por su parte, Samaritan’s Purse desplegó especialistas en brotes epidémicos, médicos e ingenieros para fortalecer hospitales misioneros y mejorar los protocolos de prevención de infecciones. La organización también colabora con las autoridades congoleñas en la preparación de un Centro de Tratamiento de Ébola y en el envío de equipos de protección para trabajadores sanitarios.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, reconoció que los equipos médicos se encuentran “por detrás del brote” debido a las dificultades de acceso y la inseguridad en las zonas afectadas. Según el organismo, miles de personas desplazadas internas necesitan asistencia urgente, mientras la violencia y la falta de recursos continúan debilitando la respuesta humanitaria.
Las organizaciones humanitarias alertan además que los recortes en la ayuda internacional están afectando la capacidad de respuesta en comunidades vulnerables, donde la falta de agua limpia, jabón y atención médica básica incrementa el riesgo de propagación del virus.
ONGs cristianas refuerzan la asistencia en medio del avance del ébola en África Central
El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya dejó 220 muertos y más de 900 casos sospechosos. Ante la expansión de la enfermedad y las dificultades sanitarias en la región, organizaciones evangélicas intensificaron sus tareas de prevención, apoyo médico y asistencia comunitaria.
